Sermones

DIOS MERECE SER ADORADO. Por Jesús Conrado Jiménez

David mostró varias veces su deseo de adorar a Dios permanentemente:
a. Cuando no podía hacerlo, comparó su necesidad con la angustia de un Ciervo que está muriendo de sed (Salmos 42:1)
b. También expresó la alegría de estar en la casa de Jehová (Sal.122:1)

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