Por Jesús Conrado Jiménes

Algunas personas creen y enseñan que basta solamente con creer que una persona pueda ser salva.
La idea es que la persona no necesita hacer nada más que creer para que Cristo venga a morar en su corazón.
Lo que suceda después de esto en realidad no importa mucho, al final de cuentas el haber aceptado a Cristo es algo que nunca perderán.
La pregunta que surge es: ¿es esta la enseñanza que Pablo y los demás escritores Bíblicos quisieron enseñar a través de esta declaración?
